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AHORA PODEMOS
Porque ahora los tenemos a tiro, @ahorapodemos!25/01/2014
por: Manuel Tapial 
Después del aluvión de comentarios positivos y negativos sobre la nueva iniciativa surgida al calor de Pablo Iglesias, Izquierda Anticapitalista y ciertos militantes de Izquierda Unida, y habiendo dejado pasar un tiempo para poder valorar mejor la propuesta, se me ha ocurrido escribir estas lineas de por qué me gusta y veo útil esta propuesta.
Creo que para comprender que es Podemos es necesario mirar hacia América Latina y los diferentes procesos exitosos que han conseguido dar la vuelta al continente. Por ejemplo, a Venezuela. Es en el año 1997 cuando Hugo Chavez funda el Movimiento V República no sin antes haberse recorrido el país dando mítines y conociendo desde abajo la realidad de su pueblo. Este movimiento, que desde el año 1998 hasta el 2007 fue el más votado, termino diluyéndose en el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) confluyendo con una amalgama de otros partidos con los que compartía un ideario bolivariano, y en la actualidad siguen siendo los más votados bajo las siglas del PSUV.
La experiencia venezolana, pese a que haya quién pueda pensar que por los componentes culturales y sociales del continente latinoamericano no es exportable a Europa, enseñó a muchos, entre los que me encuentro, que la afinidad entre las personas de izquierdas es mucho más potente que los matices, siempre y cuando las personas que conforman las organizaciones de ese abanico de izquierdas, busquen el bien común de la comunidad y no el suyo propio. Como en Venezuela, que fueron capaces de priorizar un eje común de acción bajo el paraguas de un ideario compartido, el manifiesto de Podemos marca esos mínimos que diferentes organizaciones del estado español plantean en sus programas y lanza un reto que entre todos y todas los militantes y simpatizantes de un abanico social de izquierdas sumen las fuer-zas necesarias para tumbar a quienes nos han llevado a una situación de pérdida de derechos, soberanía, exilio, etc.
¿Por qué ahora podemos? 
Porque nunca antes habían estado tan debilitados los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, ni tan debilitada la derecha la cual vera su voto dividido entre UP y D y Vox en las próximas elecciones. Porque los recortes nunca habían afectado a tanta gente en un intervalo tan corto de tiempo y el descontento social es palpable. Porque siendo conscientes de que Pablo Iglesias no es Hugo Chavez ni España es Venezuela, con las herramientas que nuestro modelo de sociedad nos da, se ha conseguido llevar a los medios de comunicación voces disidentes de la “opinión dominante”, que han calado en los espacios naturales de influencia de la derecha. Porque los dos años últimos de la historia de nuestro país no se pueden omitir y el descontento mostrado en las plazas, pueblos y barrios durante todo este tiempo es fruto de una falta de representación de los partidos clásicos, cerrados y sectarios, y en su mayoría impregnados de amiguísimo, corruptelas varias y secretos inconfesables del que la mayoría de jóvenes demostraron no querer participar. Porque únicamente desde la suma de todas las sensibilidades de izquierdas; desde Equo hasta las CUP, pasando por todo el abanico de matices, hará posible que se pueda conquistar un poder, del que yo personalmente siempre he renegado pero he de reconocer que no es lo mismo que quién nos gobierne se niegue a pagar la deuda y se comprometa a expropiar empresas si es necesario, o que gobierne para el Banco Central Europeo o para el Banco de Santander.
Tal vez el método no haya sido el mejor para darse a conocer y tal vez resulte reiterativo escuchar a Pablo Iglesias contándonos todas las matriculas de honor que tiene, y que es profesor (ya sabemos toda España que sabe mucho, aburre escucharlo y ademas no es lo que nos interesa de él). No es eso lo que más me importa, pues realmente él no me representa, me representa su discurso, a mí y a la mayoría de españoles me atrevería a decir. Además, tampoco creo que él sea el mejor representante de nuestros intereses, esos que representan a mi clase, la de los obreros.
A Iglesias le reconozco otros méritos, el haber sido capaz de colarse en los mass media con un discurso como el suyo y mantenerse ahí como agitador de masas. Es un buen agitador, de los de la vieja escuela, de esos que da un mitin y consigue que su audiencia vibre con sus palabras y salga del auditorio a darlo todo por la causa. Y es que no es lo mismo dosificar un discurso en pequeñas píldoras, de comprensión sencilla y con un lenguaje cercano, que estar todo el día con un discurso de los que duermen a los muertos como podemos ver en otros espectros de la izquierda.
Iglesias forma parte de una nueva generación que casí nacieron con los portátiles en la cuna como Alberto Garzón de Izquierda Unida, Ada Colau de las PAH o David Fernandez de la CUP. Una generación de militantes frescos que han vivido a píe de calle participando en los movimientos sociales de los barrios y que de alguna manera han sido capaces, sin representar a un partido, de que sus nombres brillen mucho más que el de otros compañeros con los que compartían luchas, aunque sin esos/as compañeros/as, las luchas no hubieran podido darse. Ada Colau por ejemplo, existía mucho antes de que las PAH fueran conocidas y su lucha contra la especulación viene desde muy atrás como se puede ver en este vídeo sobre la ocupación en Barcelona. David Fernandez, antes de ser militante de las CUP, formaba ya parte del tejido asociativo y cooperativo de Barcelona. Alberto Garzón, aparte de ser diputado de IU por Malaga es militante de Attac y activista del 15M en su ciudad. ¿E Iglesias? ¿De dónde sale Iglesias? No conozco demasiado su trayectoria mas allá de los medios y las redes sociales pero es indudable que el tiempo que ha dedicado al uso de una TV Libre como Telek, le ha sacado un enorme rendimiento a su programa La Tuerka, que le ha terminado llevando a los platos de las grandes cadenas de TV privadas de nuestro país.
Hablamos de una nueva generación de activistas que no solo ha cubierto espacios que sus mayores no han sido capaz de abordar, sino que ademas lo han hecho exitosamente.
¿En qué momento estamos?
- Hace 36 años que comenzó la “Transición Española”, un proceso que para nuestros mayores fue desde 1978 hasta 1982, cuando gano el PSOE las elecciones y se extendió en el imaginario colectivo la idea de la democracia y la libertad por fin conquistadas. Para las personas de mi generación, que cuando estos acontecimientos se daban aún andábamos con pañales, hay otro imaginario que se ha ido asentando y es que aún estamos en ese proceso tras 36 años de la aprobación de la Constitución. Hoy día seguimos sin poder elegir colectivamente la forma de gobierno que nos queremos dar como pueblo, ¿Monarquía o República?, y que tipo de relaciones nos queremos dar unos pueblos con otros, ¿federalismo? ¿independencia?, por no hablar de la impunidad que aún gozan quienes formaron parte del régimen franquista y el olvido que sufren las víctimas del franquismo que han tenido que ir a buscar justicia fuera de nuestras fronteras.
- La falta de representatividad y credibilidad de los partidos políticos y sindicatos clásicos, unos fruto de la corrupción generalizada, de la burocracia y de la profesionalización de la política, y otros fruto del entreguismo durante años a las cúpulas del poder, ha generado una explosión de descontento intergeneracional representado en movimientos sociales apartidistas como son las Mareas, Coordinadoras, Asociaciones, Plataformas, etc. que además reivindican sus espacios lejos de siglas partidistas.
- El uso de la tecnología favorece la creación de núcleos de acción y debate, (Gamonal y/o Podemos, por poner dos claros ejemplos) que nos favorece como metodología aunque por si solo, no es suficiente si no somos capaces de organizar y facilitar la participación dando protagonismo a quienes no están organizados, o quién estándolo, la organización política le genera rechazo, y cada vez mas ciudadanos son proclives a participar si se sienten parte de la creación y no meros instrumentos para ser usados. La tecnología horizontaliza la información y ayuda a democratizar las organizaciones.
- La debilidad de los dos grandes partidos y especialmente la división en la derecha, favorece la creación de espacios comunes para la izquierda en donde un paraguas con ideario común, teniendo en cuenta todo lo anterior, puede facilitar claramente ganar unas elecciones siempre que no se perciba la apuesta como una profesionalización de la política, y los ciudadanos se sientan representados y participes.
Como decía antes, Pablo Iglesias no es mi candidato, preferiría una Ada Colau e incluso un David Fernandez antes que a Pablo, pero Podemos, si me parece una buena propuesta que debería de seguir avanzando para conseguir sumar ese gran Frente Amplio al estilo de Uruguay (que está muy de moda), o ese PSUV al estilo venezolano, mientras se debate quién o quienes han de liderar el proyecto común en su primera etapa de andadura, la elecciones europeas de este próximo mes de mayo.
Ramón Jauregui, diputado del PSOE, aseguró que le daba miedo algunas de las alternativas que salían de los movimientos sociales apuntando al “chavismo”, tal vez va siendo hora de que no solo nos teman sino que ademas se caguen.
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